He aquí en una publicación eslovaca:
jueves, 5 de abril de 2012
Film
Hemos tenido la oportunidad de filmar un proyecto cinematográfico llamado The Dresden Codex, un interesante triller que esperamos se estrene pronto.
En Radio europea
Una entrevista para Radio Mexa
Una entrevista para Radio Praga
Labor social.
Como artista siempre me he visto ligado al apoyo a comunidades desprotegidas. Al integrarme a la Asociación Civil CEDES, he combinado mi labor artística con la lucha social.
He aquí el enlace del video realizado para la conferencia realizada en la Ciudad de Praga.
Dots
Después de unos meses, estudiando en JAMU, en Brno, República Checa, surge este pequeño proyecto llamado Dots, el cual conjunta mis ideas de fusionar la multimedia y el teatro de marionetas con un propósito de teatro erótico.
Basada en un cuento de mi propia autoría, Dots es una adaptación que en conjunto con la dramaturga eslovaca Bibiana Rybárová, he coescrito y en el que se desempeñan en escena. Sara Vidal y Virginia Zambrana, de España; Florent Golfier, de Francia; David Janosek, de República Checa y la misma Bibiana Rybárová. Contando con la voz de la hermosa actriz checa Sarah Havacova y la producción de un equipo de managers checas talentosas, como lo son Andrea Ksenicova y Veronika Boselova.
Este breve texto ha sido publicado en JAMU y representará a la ciudad de Brno como el espectáculo que celebre los 25 años del programa de estudios Erasmus.
He aquí un poco de lo que hacemos en estos lugares hermosos de Europa central.
viernes, 18 de septiembre de 2009
AUSTRIA Y REPÚBLICA CHECA
BRNO, la segunda ciudad checa más importante y su tianguis medieval.
Dentro de todas las ciudades conocidas, existieron dos que cautivaron mi vista, no sé la razón, pues de una llevaba muchas espectativas y las cumplió, la otra no pensaba siquiera tocarla y me proporcionó una de las más grandes experiencias estéticas habidas.
En el puente de San Carlos (Karlova Most), con el fondo del Castillo y sobre el Vltava. (PRAGA)
La majestuosa y más bella catedral que visité( a mi juicio) Stephanson. (VIENA)
La magnitud del objetivo cumplido en Praga, donde invariablemente debía llegar a la escencia de las obras kunderianas y la sobriedad imponente de una pequeña ciudad como lo es Viena. Eslavos y sajones divididos por montañas dan a sus ciudades una gran perspectiva. La ciudad vieja en Praga y el Vltava representan el poderío medieval de la primera ciudad europea; Viena en cambio, muestra un lujo desmedido y sin embargo acogedor con sus palacios, la plaza de Stephanson y sus hermosos jardines.
SAGRADA FAMILIA
LOS AMIGOS DE RIPOLL (CATALUNYA)
VALLE DE NURIA (PIRINEOS CATALANES)
Catalunya y Paris tuvieron el cobijo de los viejos amigos, quienes con una vida hecha en estos lugares, compartieron el gusto por el viejo mundo. Catalunya tiene una urbe preciosa que pone el clímax con la Sagrada Familia, pero tambhién tiene un mar Mediterráneo, un viaje al medievo y unos Pirineos. Todo en un mismo Estado, o no sé si debiera decir una patria, pues ser catalán es algo que ellos tienen muy arraigado, un tanto por sus raíces y otro tanto por el olvido al que un dictador los conminó.
Fotos Europa
EN EL COLISEO ROMANO LA EIFFEL DE NOCHE
En esta travesía pude conocer varias ciudades. En ellas traté de sumergirme en su universo, involucrarme en la piel de sus habitantes para tratar de percibir las sensaciones que ellos perciben en su cotidianidad. Fue una práctica casi imposible porque lo distante es siempre lo que mayor sorpresa nos produce. Cada uno de los habitantes europeos tiene ligada su tierra como nosotros tenemos una raíz mexica que no se separa de nosotros. Sin embargo, lejos del
jueves, 5 de febrero de 2009
Breve amor de tarde triste (Cuento)
Breve amor de tarde triste
A Yunuén Carrillo, actriz, mujer y musa de los paceños.
Esa tarde en que fui notificado de la muerte de mi profesor, topé contigo por equivocación. Desconcertado por el deceso de quien fuera mi principal influencia profesional, envuelto en tristeza y consternación, salí rumbo a la agencia funeraria perdiéndome entre gente que no conocía, dejando que mis pasos me guiaran y me perdí, ingresando en aquel lugar. Allí te ví, llamaste de inmediato mi atención, me sorprendió encontrar justo en ese momento a la imagen perfecta de la mujer anhelada. Delgada, tierna, un tanto pálida, tu cabello castaño, casi rubio, iluminaba un poco tu palidez. Vestías de blanco, un vestido blanco de quinceañera, tenías quince años, ese era el vestido con el cual tus padres te ofrecían. Eras esbelta y tu vestido se ceñía a ti marcando ese cuerpo que iniciaba su desarrollo. Tus labios, ligeramente carminados, invitaban al beso suave, de tu cuello colgaba una pequeña crucecita y un corazón dorado cuyo grabado me mostró tu nombre: Isabel. Nunca logré saber si ese corazón que topaba con tu escote había sido obsequio de tus padres, de tus hermanos o de algún pretendiente obstinado en conquistarte, de hecho no supe nada de ti. Te miré detenidamente, recorrí tu rostro y tu cuello; tus senos apenas elevaban el encaje del vestido, lindos y pequeños merecían el roce de las manos ansiosas por una piel nueva y fresca, tu vientre plano y el dibujo que la tela daba a tu cintura me hicieron pensar en un abrazo que te podría cubrir por completo. Bajé la mirada y continué el recorrido, llegando a unos tobillos que alcanzaban ligeramente a percibirse entre el holán y las zapatillas igualmente blancas que rebotaban la luz del salón, aparentando tener luz propia.
Te miré obsesivamente, te registré tanto que un hombre ya mayor, ojeroso, me vio inquisitorio. Me resultó difícil, por un largo rato, quitar mis ojos de ti, pero comencé a sentirme acosado por los que ahí se reunían, volteé a verlos y sí,
estaba siendo juzgado. Di un vistazo a mi reloj y recordé que debía asistir al velorio de mi maestro, además reflexioné que podía causarte problemas y no te lo merecías. Volví a pasear la mirada una última vez por todo tu ser, con ansias de conocer el color de tus ojos, pero no pude lograrlo. Supe que era definitivo, jamás te volvería a ver. Besé los dedos de mi mano derecha y toqué ligeramente la caja, con cierta amargura me aparté de allí, salí de la sala lentamente intentando mirarte a lo lejos. Giré y me dirigí al sepelio de mi profesor, quien era velado en el salón contiguo.
Mauricio Estrada Aguilar
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